➤ Absceso retrobulbar en perros. Causas y tratamiento

Absceso retrobulbar en perros es una afección inflamatoria del globo ocular que conlleva a infecciones. Con respecto a la etiología se puede definir este padecimiento partiendo del cultivo del material que se puede extraer por punción, bien sea bucal o en la órbita. Por lo cual la patogenia no se muestra muy clara, al menos de que se pudiera recuperar material como una espiga, una astilla de madera o restos huesos. Una de las características del absceso retrobulbar en perros es la fiebre, la purulencia y la reacción al antibiótico, lo cual constata que se trata de una bacteria.

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El absceso retrobulbar en perros. Causas

Los abscesos en los perros se presentan producto de una infección en cualquier parte de cuerpo del animal. Es una reacción del organismo ante ese proceso infeccioso que va a generar una inflamación, visible como un bulto que se encuentra debajo de la piel.

En otros casos, esa inflamación finalmente causa una herida o se abre, dejando que el pus salga. Cuando esto pasa, es frecuente pensar que se trata de una infección en la piel del animal, pero hay que considerar que la infección no necesariamente es cutánea. De esta manera que el síntoma más notorio del absceso es el bulto que puede ser pequeño o grande.

Con respecto a la aparición de este tipo de afección, ésta aparece por diversas causas, tales como mordiscos, parásitos, cuerpos extraños, irritaciones, lesiones, entre otras. Aquí se presenta un bulto en el cual se acumula el pus en las concavidades bajo la piel. Están se recubren de una clase de cápsula que mantiene ahí el pus.

Por lo general estos abscesos aparecen debido a una infección bacteriana que el organismo logra bloquear y así evitar su propagación. Existen los que son superficiales y se pueden abrir solos, o aquellos que son más recónditos y que en su mayoría se enquistan y pueden generar fístulas.

En cuanto al absceso retrobulbar en perros, encontramos la extensión de la infección desde las estructuras vecinas como el sistema nasolagrimal, de las glándulas salivales, entre otras.

Síntomas más comunes de esta enfermedad

Los abscesos se presentan debido a una infección bacteriana que el organismo logra bloquear y así evitar su propagación. Existen los que son superficiales y se pueden abrir solos, o aquellos que son más recónditos y que en su mayoría se enquistan y pueden generar fístulas.

En este sentido, los perros pueden presentar diferentes síntomas como:

  • Presencia de un bulto de mayor o menor tamaño debajo de la piel
  • Secreción ocular
  • Dolencias
  • Piel enrojecida y caliente
  • Los abscesos de gran tamaño se pueden tocar como si tuviera líquido adentro.
  • Inapetencia
  • Inflamación en la zona del ano
  • Depresión.
  • Supuración en el hocico e hinchazón en la cara
  • Posiciones inusuales de la cabeza
  • Protrusión del ojo
  • Exoftalmos que es la protrusión del globo ocular, el cual se diferencia del buftalmos que es el incremento del globo ocular.
  • Quemosis unilateral, se presenta cuando el edema conjuntival es muy pronunciado.
  • Protrusión de la membrana nictitante debido a la imposibilidad de regresar a su situación anatómica por el pus.
  • Hiperemia conjuntival
  • Escoriación corneal, causada por el autotraumatismo del rascado antes de colocar el collar isabelino
  • Dolor cuando el perro abre la boca
  • Fiebre
Absceso retrobulbar en perros
Absceso retrobulbar en perros

En este sentido, si nuestro perro presenta algunos de estos síntomas, es importante llevarlo de inmediato al veterinario a fin de determinar el tipo de absceso presente para tratarlo adecuadamente.

Se pueden presentar los abscesos cutáneos que son los más frecuentes en estos animales. Éstos aparecen cuando hay alguna herida que cierra en falso, bien sea debido a una pelea o por algún cuerpo extraño.

En el exterior simula que la herida ya está sana pero por dentro ha comenzado una infección. El pus subcutáneo es el bulto que se observa en el exterior. Los forúnculos, granos o las pústulas son tipos de abscesos cutáneos pequeños.

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Pero se debe asistir al veterinario quien debe eliminar el pus vaciando el absceso y administrando antibióticos. Estos tipos de abscesos se observan con mayor frecuencia alrededor del cuello, la cola o en la zona de la cruz.

De igual forma se pueden presentar los abscesos radiculares, los cuales aparecen en los dientes. Son más comunes en caninos y premolares superiores, aquí se hincha la cara y la zona baja del ojo. Éstos  son muy dolorosos y por eso el perro deja de comer, y cuando el absceso se encuentra en el cuarto premolar superior se puede notar una inflamación bajo el ojo. Si el absceso aumenta termina de abrirse y el pus sale.

Diagnóstico del absceso retrobulbar en perros

Cuando se tiene la sospecha de que nuestra mascota tiene un absceso retrobulbar en perros se debe primeramente sedar al paciente para poder hacer una exploración del ojo y la cavidad oral de manera exhaustiva.

Para ello, se debe hacer una radiografía del cráneo y explorar detalladamente la dentición maxilar, para encontrar o no si hay relación con la condición general del globo ocular. De igual forma se debe revisar el último molar superior derecho para ver si se aprecia la tumefacción de color más intenso debido a la congestión, lo cual eleva aumenta la sospecha de un proceso inflamatorio en el área orbitaria. Para ello se debe hacer una punción con una aguja de 18G para comprobar el tipo de contenido que hay, adquiriendo de esta forma una buena cantidad de pus del área afectada.

Una vez que se ha confirmado el diagnóstico se debe prescribir un tratamiento antibiótico bactericida a base de amoxicilina – clavulánico BID por siete días, y analgésicos, antibióticos antiinflamatorio a base de meloxicam y tramadol. Por lo general la respuesta es muy positiva con este tratamiento a las 24 horas de comenzado éste. Con el cual, desaparecen en su mayoría los síntomas como el estrabismo, las dolencias, y los exoftalmos). De igual forma ya el animal se puede alimentar normalmente con comida blanda. Sin embrago, en algunos casos se puede presentar la quemosis en el ojo afectado.

Tratamiento de la enfermedad

El tratamiento del absceso retrobulbar en perros, debe tener como objetivo principal tratar infección a pesar de que no se haya podido constatar el origen de ésta. Si no se tiene antibiograma, se recomienda comenzar con  antibióticos bactericidas que tiene espectro de acción demostrado contra Gram (+) con espectro ampliado a Gram (-).

De igual forma uno de los tratamientos para este tipo de afección es hidratar y limpiar la superficie corneal, lo cual nos permite controlar la evolución y proceder a la medición de la PIO que es la presión intraocular.

Por otro lado, se usa el drenaje para poder desaguar el espacio retrobulbar. Esta técnica es muy sencilla y consta de punzar en la parte de atrás el último molar superior que está en dirección del espacio que ocupa la órbita. Puede suceder que salga material purulento o se abre para dejar un trayecto que ayude luego el drenaje.

Una vez que nuestro perro ha sido diagnosticado con este tipo de padecimiento, se debe tratar con prontitud para evitar complicaciones y daños colaterales. Por lo cual se deben considerar las siguientes recomendaciones:

  • Acudir constantemente al veterinario para que determine el tipo de absceso que se presente en el animal
  • Mantener aseado al animal y al lugar donde reside el perro
  • Aplicar los desinfectantes y champús que indique el veterinario
  • Administrar los medicamentos y antibióticos para tratar la infección

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