➤ Carcinoma de células escamosas en perros. Causas, síntomas y tratamiento

El carcinoma de células escamosas en perros es un tipo de cáncer muy común y se caracteriza por la aparición de diferentes grados de diferenciación de queratinocitos cutáneos.

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Causas del carcinoma de células escamosas en perros

A pesar de que las causas de este tipo de cáncer son aún desconocidas, la exposición crónica a la radiación ultravioleta (UV) es considerada el factor de riesgo más relevante en la aparición de esta enfermedad. Otros de los factores de riesgo que hay que considerar es la infección con el virus del papiloma canino (VPC), y esto se puede desarrollar en  perros inmunosuprimidos.

Las zonas  más afectadas debido a  la exposición en exceso de la radiación UV, son las que tienen poca pigmentación y pelaje. Por lo cual, este tipo de neoplasia se manifiesta por lo general en aquellos perros de pelaje corto y blanco o manchado y en las zonas media de los muslos, abdominal y  en el área ventral de los flancos.

De igual forma, la aparición del carcinoma de células escamosas en perros se vincula no solo con el clima, sino con la conducta y hábitos del animal. Por este motivo, los perros que están al aire libre por más tiempo, y específicamente aquellos que se exponen al sol por mucho tiempo, tienen presentan un mayor riesgo de padecer de este tipo de cáncer de piel.

Aquellos carcinomas que apareces tras la radiación UV, por lo general son antecedidos por una lesión preneoplásica conocida como la queratosis actínica. Ésta constituye uno de los carcinomas, en la cual la membrana basal se encuentra intacta, pero avanza hacia una forma invasiva.

Por otro lado, cuando se presentan los carcinomas en los lechos ungueales se le considera como neoplasia digital y es muy común en los perros. Puede afectar a uno o varios dedos de éste. Por lo general aparece en aquellos perros de razas grandes con pelajes negros, lo cual nos sugiere que su desarrollo no es necesariamente provocado por la exposición a la radiación UV, sino que se manifiesta como una susceptibilidad genética vinculada con la raza o el color de pelo.

Al respecto, las razas con mayor tendencia a este tipo de carcinoma en los lechos ungueales son el Caniche estándar, Rottweiler, el Labrador retriever, Schnauzer gigante y Dachshund. Generalmente hace referencia a un tipo de lesión solitaria, ulcerada y localmente invasiva. El dedo que tiene el tumor, puede causar infecciones e hincharse, y además la uña puede caerse o deformarse.

De igual forma este tipo de cáncer se puede presentar en la zona nasal, pero es poco común. Aquí las heridas aparecen como consecuencia de la despigmentación generada por enfermedades autoinmunes, como el vitíligo, lupus eritematoso discoide o el pénfigo eritematoso, que vuelve más vulnerable la piel a la exposición solar. Algunos especialistas piensan que los carcinomas en el plano nasal están más relacionados con inflamaciones crónicas que con la exposición a los rayos UV. Pero no hay mucha información al respecto.

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El carcinoma de células escamosas en perros (CCE) se presenta por lo general en los de  avanzada, entre los 6 y 10 años de edad. Las lesiones aparecen específicamente en las zonas del escroto, los labios, el tronco, el ano, los miembros, y los lechos ungueales.

Carcinoma de células escamosas en perros
Carcinoma de células escamosas en perros

De acuerdo con su aspecto macroscópico, los carcinomas pueden ser ulcerativos o proliferativos. Las formas proliferativas se pueden observar como masas papilares, cuyo tamaño es inestable y su apariencia es parecida a la de un coliflor, pero que después tienden a ulcerarse. En cuanto a las formas ulcerativas aparecen como úlceras superficiales, que en algunos casos se profundizan.

El carcinoma de células escamosas en perros son localmente invasivos y de crecimiento lento. La metástasis no es común pero se puede presentar cuando el tumor no ha sido diagnosticado o tratado con prontitud.

Los carcinomas ubicados en los lechos ungueales, tienen un comportamiento muy agresivo, ya que las células tumorales se imbuyen en el tejido óseo de la tercera falange.

También puede perjudicar el cartílago articular y la bolsa de los tendones flexores y extensores digitales. Además puede presentarse la metástasis en los linfonódulos regionales y con menos frecuencia en los pulmones.

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Tratamiento

En la actualidad existen muchas alternativas para tratar el carcinoma de células escamosas en perro y éstas dependen del riesgo de que el cáncer vuelva, lo cual se basa en diferentes factores como el tamaño y la ubicación del tumor y cómo es la apariencia de las células cancerosas en el microscopio, pero también depende del sistema inmune del animal.

En la mayoría de los casos, este tipo de cáncer se detecta con tiempo y puede ser extirpado o destruido con métodos de tratamiento local, y generalmente se curan sin presentar problemas mayores. Sin embargo cuando los carcinomas son de gran tamaño y de crecimiento acelerado, presentan un riesgo mayor y pueden regresar.

Para tratar el carcinoma de menor tamaño se emplea el tratamiento de escisión que consiste en extirpar el tumor junto con un margen menor de piel normal. También se opta por el legrado y electrodesecación, el cual es un método que se utiliza en los cánceres delgados y pequeños, que miden menos de 1 cm de ancho.

De igual forma, se puede optar por la crioterapia, la cual es un tipo de tratamiento que se emplea cuando los carcinomas están en etapa inicial, sobre todo en aquellos animales que no pueden ser operados, pero no se aconseja para tumores invasivos más grandes, ni para tumores en algunas zonas como las piernas,  la nariz, párpados, las orejas o el cuero cabelludo.

Para tratar el carcinoma de células escamosas de mayor tamaño se emplea la cirugía de Mohs, la cual es muy útil cuando existe el riego de que el cáncer pueda regresar, sobre todo es aquellos tumores que miden más de 2 cm de ancho o con bordes no muy bien definidos.

También se emplea en el caso de los cánceres que han aparecido luego de otros tratamientos, aquellos que se están propagando  por los nervios debajo de la piel y tumores en algunas zonas de la cara o genital. Este tipo de tratamiento además se puede realizar luego de una escisión, si este método no extirpó todo el tumor. De esta manera este tipo de tratamiento es mucho más complejo y requiere de más tiempo que otro tipo de cirugías.

Asimismo cuando se trata de tumores muy grandes, se recurre a la disección de ganglio linfático, que consiste en la extirpación de los ganglios linfáticos regionales adyacentes, y se aconseja cuando el tumor ha invadido extremadamente  la piel, y cuando los ganglios linfáticos están ensanchados o duros al tacto. Dichos ganglios linfáticos que han sido extirpados se observarán al microscopio para observar si poseen células cancerosas. En algunos casos, se puede sugerir la radioterapia luego de la intervención quirúrgica.

Por otro lado, este tipo de cáncer de piel, se puede dilatar hasta los ganglios linfáticos o a distintas áreas del cuerpo. Cuando esto sucede, es muy probable de que se requiera de tratamientos como la radioterapia, inmunoterapia, quimioterapia, o ambas. En el caso de la radioterapia, se emplea cuando se trata de tumores grandes y en zonas difíciles de tratar como las orejas, nariz o párpados o para perros que no pueden realizarse la cirugía por muchas razones.

En este sentido, la radioterapia se emplea como método inicial en perros jóvenes, ya que existen algunos riesgos a largo plazo. También se lleva a cabo después de la intervención quirúrgica, o si los tumores has regresado luego de la cirugía y han incrementado su tamaño.

La Inmunoterapia por su parte, es un tratamiento que se lleva a cabo cuando el carcinoma no se puede tratar con cirugía ni radioterapia. Por lo cual se opta por el uso de un medicamento de inmunoterapia tal como el cemiplimab (Libtayo).

Otro de los tratamientos que se pueden aplicar en el caso del carcinoma, es la quimioterapia sistémica, que es una terapia dirigida, en la cual se usan inhibidores de EGFR, lo cual es ideal en aquellos pacientes cánceres de células escamosas que se han propagado a los ganglios linfáticos o a otros órganos. Este tipo de tratamiento se pueden combinar o usarse por separado.

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