➤ ¿Qué es el síndrome vestibular en los perros? Causas asociadas

El síndrome vestibular en los perros perjudica a los sistemas de equilibrio del cuerpo. Existen dos tipos de esta enfermedad, la periférica, la cual es la más frecuente, y la central. La periférica se presenta debido a un daño causado a los nervios del oído interno, por diversos factores como una limpieza exagerada de las orejas, una infección, tumores, algunos medicamentos, traumatismos, accidentes cerebrovascular, entre otras y condiciones.

☟☟ES NECESARIO QUE LEAS TAMBIÉN☟☟

Síndrome vestibular en los perros. Causas más comunes

El equilibrio en los perros es controlado a través de un sistema de su organismo conocido como el vestibular. Hay casos en los que se pueden presentar un conjunto de padecimientos que van afectando este equilibrio y dan lugar al síndrome vestibular, también llamado  “enfermedad del perro viejo” y puede llegar a convertirse en todo un martirio para estos animales.

Sin embargo, en algunos casos,  los síntomas pueden desaparecer  solos en pocos días o pueden presentarse afecciones de gravedad como los tumores cerebrales o accidentes cerebro vasculares.

La forma periférica de este síndrome es más habitual que la central, y las causas de ésta puede tener relación con las infecciones crónicas y repetidas del oído interno y parte media, por traumas de una lesión cerebral, apoplejías, pólipos, limpieza en exceso de las orejas que provoca un tímpano perforado, tumores, hipotiroidismo, así como también el uso de algunos medicamentos, como los antibióticos aminoglucósidos,  tobramicina, gentamicina, neomicida y amikacina.

De igual forma el uso de algunos limpiadores del oído y diuréticos de asa en los tímpanos dañados pueden causar el desarrollo de la enfermedad, inflamación, irritando y dañando los nervios del oído interno.

Asimismo, esta enfermedad puede manifestarse desde el nacimiento como un defecto congénito. Se puede presentar el caso de que la enfermedad sea idiopática, lo cual quiere decir que no se ha detectado una causa específica, especialmente en los perros de edad avanzada. Sin embargo, la causa más común es la presencia de infecciones en el oído medio cuando se trata de perros jóvenes. En cambio cuando son perros muy viejos, se debe tomar en cuenta la posibilidad de un tumor cerebral.

Por otra parte, las causas del síndrome vestibular en los perros en su forma central son causados por pérdida del flujo sanguíneo, infecciones, traumatismos, hemorragias en el cerebro y el cáncer.

Síntomas de la enfermedad

síndrome vestibular en los perros
síndrome vestibular en los perros

Los síntomas del síndrome vestibular en los perros tienen que ver con la pérdida de coordinación, la inclinación de la cabeza, tambaleos, caídas. El perro suele dar vueltas y tener movimientos involuntarios, tics en los ojos, de arriba abajo o de lado a lado. Este movimiento anormal del ojo se llama nistagmo.

En este sentido, la pérdida del equilibrio y los mareos pueden causar náuseas, vómitos y babeo en exceso. Cuando este síndrome afecta únicamente un oído, los giros y la inclinación de la cabeza van en dirección hacia el oído afectado. Cuando sólo uno de los lados de la cabeza está afectado, sólo el ojo de ese lado puede provocar nistagmo.

Este tipo de síndrome vestibular en los perros por lo general se manifiesta entre el nacimiento y los tres meses de edad. Las razas que están más vulnerables de padecer esta enfermedad son el Dobermann, Beagle, Terrier tibetano, Akita, el Pastor alemán, Cocker spaniel inglés y el Fox terrier liso.

Cuando se presenta este tipo de enfermedad en los perros geriátricos por lo general se suele confundir con un derrame cerebral. En estos casos, el vértigo que se presenta por esta enfermedad es muy fuerte, sobre todo en los perros mayores que tienen dificultad para estar de pie, presentan náuseas, inclinación de la cabeza, nistagmo y movimientos involuntarios. De igual forma pueden tener problemas para beber, comer y hasta defecar. En estos casos, la terapia de apoyo es por lo general necesaria en forma de líquidos vía intravenosa y brindándole una nutrición complementaria.

Pero los perros de avanzada edad pueden verse estresados por los síntomas propios de este síndrome. Por lo cual se usan calmantes como el aminoácido L-teanina, hierbas como el lúpulo, valeriana, manzanilla, solideo, la pasiflora, lúpulo y solideo para ayudarles a recuperarse.

De igual forma se deben utilizar otros remedios como el triptófano, GABA, esencias florales. La homeopatía además puede ser muy beneficiosa para calmar a los perros que se sienten agobiados.

☟☟ES NECESARIO QUE LEAS TAMBIÉN☟☟

No se han encontrado entradas.

Diagnóstico de la enfermedad

Para realizar un diagnóstico acertado se requiere un examen físico, el cual incluye una evaluación neurológica que determinará si el síndrome vestibular es periférico o central. Cuando el diagnóstico determina que se trata de la forma periférica, se empleará  un otoscopio para observar la parte interna del oído del perro.

En algunos casos se requieren radiografías, exámenes de sangre, levaduras, sensibilidad, y citología, ya que todos son necesarios para ayudar a descartar otras posibles causas de la patología. El veterinario podría recomendar una biopsia quirúrgica para los pólipos y tumores que se localicen.

Si se determina que se trata del síndrome vestibular en los perros, se necesitará además una resonancia magnética o una tomografía, así como recolección de líquido cefalorraquídeo, los cuales serán necesarios para identificar la causa del problema. Asimismo, si las infecciones son las causas de esta enfermedad, debe tratarse rápidamente.

Tratamiento del síndrome vestibular en los perros

Antes de aplicar cualquier tratamiento, es importante que el veterinario especialista realice una evaluación completa del animal a nivel físico y neurológico para determinar si se trata del síndrome vestibular periférico o central. De igual forma, se debe examinar el oído con el endoscopio y puede solicitar una resonancia magnética, radiografía u otros estudios.

En algunos perros, el daño puede ser definitivo, en otros casos los tratamientos con medicamentos pueden ayudar a calmar los síntomas y curar la enfermedad. De igual forma, es necesario tratar la enfermedad en caso de que haya sido el desencadenante. La recuperación por lo general comprende semanas o meses y el perro puede tener una inclinación permanente en su cabeza.

Cabe destacar que los vómitos y náuseas pueden calmarse con medicamentos para ello. Sin embargo, no existe un tratamiento específico que controle frecuentemente la enfermedad vestibular congénita o la forma geriátrica del síndrome.  Estos perros necesitan terapia de apoyo en el hogar y guardar reposo en sus hogares, en un lugar tranquilo y sereno. Se pueden aplicar tratamientos homeopáticos y terapias de rehabilitación para poder aliviar a estos pacientes y aprender acerca del cuerpo y mejorar de forma significativa su estabilidad física.

En este sentido, los mareos pueden impedir y limitar que el perro camine con normalidad. Por lo cual es necesario recibir atención por parte del dueño para que le pueda acercar la comida y el agua para que los pueda ingerir. En ciertos casos se les debe dar la comida en la boca hasta que mejoren.

Sin embargo cuando son cachorros que nacen con este problema congénito de la enfermedad por lo general logran adaptarse y no se ven tan afectados. En los perros mayores, la condición por lo general se controla en una o dos semanas, pero la inclinación de la cabeza puede permanecer durante toda su vida.

Si un medicamento es el causante de este síndrome, se debe suspender inmediatamente, ya que podría causar incluso una pérdida ligera de la audición residual. La eliminación de pólipos puede dar lugar a una cura completa, pero si hay tumores cancerígenos,  el resultado puede ser menos favorable.

Generalmente cuando se trata de la forma central del síndrome, presenta un pronóstico más pobre que la forma periférica más común, especialmente porque existe la  posibilidad de daños en el tronco cerebral, que generalmente podría ser muy preocupante.

 Recomendaciones

Cuando nuestra mascota es diagnosticada con este síndrome vestibular en los perros es importante que se sigan las siguientes recomendaciones para mejorar la condición de éste, tales como:

  • Acudir regularmente al veterinario para detectar la enfermedad y el tipo que se está presentando en nuestro perro.
  • El dueño debe estar dispuesto a atender a su mascota y darle el agua y su comida, ya que los mareos le impiden desplazarse con facilidad.
  • Se deben tratar las infecciones con prontitud
  • Los tratamientos naturales y la homeopatía pueden ayudar mucho al perro para que el perro no se estrese y se sienta tranquilo
  • Se deben evitar situaciones que le generen estrés o ansiedad al perro, ya que los vértigos y mareos le causan mucho malestar y se puede inquietar.

☟☟ES NECESARIO QUE LEAS TAMBIÉN☟☟

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba